10 de octubre de 2009

Burbuja Educativa

Tras un tiempo donde todo lo que estuviese relacionado con la formación era denostado y minusvalorado, gracias al empleo de bajo valor añadido en el sector turístico y la construcción, vuelve una época donde todo tipo de cursos tienen listas de espera debido a la avalancha de parados que desean darle una nueva oportunidad a la formación en sus vidas. La burbuja educativa es un echo y una consecuencia de la crisis en la que estamos inmersos.

Los institutos de bachillerato y formación profesional, escuelas oficiales de idiomas, cursos de la universidad y del paro, academias... Todo está copado en la Comunidad Valenciana, que por primera vez bate records en el número de matriculados en formación profesional.

Nuestra ciudad no es la excepción a este fenómeno y gentes de todas las edades han decidido formarse dándoles lo mismo en que sector o curso sea. Todos los institutos de formación profesional tienen listas de espera, sobre todo los módulos sanitarios, tan populares por el tirón del segundo hospital y el hospital privado que se construirá en el Parque Industrial de Torrellano. Todo el mundo dice lo de:

- “Las profesiones sanitarias van pa’rriba”.

Pero a decir verdad, nuestra ciudad no tiene el tejido empresarial necesario para absorver a los actuales estudiantes de bachillerato o formación profesional. Muchos cuando acaben sus estudios verán que no les han servido para nada. Esperemos que estos nuevos titulados y cursillistas tengan buenas tragaderas para soportar la frustración, ya que en Elche, seas ingeniero, FP o trabajador sin estudios, las posibilidades laborales tienden a cero.
Aunque hay que reconocer  que muchos de ellos se forman con vistas a las no menos saturadas oposiciones. Pero esta titulitis repentina, para trabajar en el sector privado de nuestra ciudad, no tiene sentido a no ser que uno tenga decidido marcharse a otros lugares donde la situación laboral esté mucho mejor.

El problema en Elche no es la escasa formación de sus habitantes, es la falta de empleo en general, algo que a medio plazo hará estragos en nuestra ciudad. Nadie se librará del paro y la crisis por muchos masters que posea.

21 de septiembre de 2009

Pequeñas Creaciones de Otoño

“El otoño llegó,
y el parque se transformó;
de tu mejilla una lágrima cayó.
Sopla el viento”.


 

“Ahora que tus ojos ya no me miran,
y tu voz no se dirige a mi,
siento como mi corazón muere lentamente,
y mi mente entra en un otoño eterno”.


 

“Todos pensamos,
cuando las hojas caen,
que es el final de todo.
Nada más lejos de la verdad,
pues es un nuevo comienzo”.


 

“Es una ciudad que perece de forma lenta pero continua,
haciendo del otoño su estación perpetua y de la melancolía su
estado de ánimo eterno”.
 


“Mi corazón te echa de menos.
Sobre todo esos domingos de otoño,
cuando lo único que hacíamos era
abrazarnos todo el día en la cama
mientras escuchábamos la lluvia”.
 


“Las hojas caen, la sangre fluye
y suenan las sirenas.
Acordonen la zona”.


 

“En el otoño de nuestra existencia
tendemos a hacer balance para
saber si nuestra vida ha sido un fracaso
o ha valido la pena ser vivida.
En el invierno solo queda esperar la muerte”.


 

“La fría brisa y el cielo gris
que anuncian tiempos otoñales,
es como una agridulce puñalada
en el corazón”.

16 de septiembre de 2009

Carta a una Formadora de Ocupacional

De tu alumno favorito:

El curso se acabó, y ahora todos continuaremos nuestras vidas como antes de habernos conocido, dudando mucho de que algún día nos volvamos a ver. Tras el curso, intentaremos poner en práctica los conocimientos adquiridos, aunque no será fácil encontrar un empleo donde hacerlo. Algunos seguiremos formándonos, otros intentarán encontrar trabajo y los restantes se marcharan de la ciudad en busca de unas oportunidades que aquí se les niegan.

Pero cuando ya seamos un vago recuerdo en tu memoria, aún seguirás dando clases, con esa sonrisa y ese humor tan peculiar que al principio nos costó captar, pero que gracias a el, se debió el ambiente agradable y distendido que irradiaban tus lecciones. Espero también sigas con tu bonito peinado y ese vestido rojo de verano que me vuelve loco.

Y si hay algo que te caracteriza, aparte de tu humor y energía, es que eres humana y no intentas ocultarlo. A pesar de no gustarte dar cursos a desempleados por lo triste de la situación, haces más con tu trabajo de lo que crees llevando conocimientos y alegría a quienes más lo necesitamos.

Es una lástima no haber realizado este curso antes, ahora podríamos estar felizmente casados, puesto que yo mismo te dije en tu treinta y dos cumpleaños, que diez años de diferencia no eran tantos siendo los dos adultos. A pesar de no conocerte en profundidad, ni siquiera puedes llegar a imaginar lo que siento por ti.

Y termino estas líneas escuchando una melancólica balada de jazz en saxo tenor, pensando que jamás leerás esta carta, deseando seas feliz y te vayan bien las cosas.

Adiós.

12 de septiembre de 2009

Urbanismo y Universidad

Fue un antes y un después en el panorama educativo local que a finales de los noventa se implantara una universidad pública en la ciudad. Una lástima que esa oportunidad de oro no se aprovechara haciendo urbanismo y arquitectura de calidad.

Se apostó por el modelo de campus extenso, que a día de hoy ya podemos decir que fue una decisión errónea. Ahora tenemos una universidad entre solares y caminos de tierra, con edificios dispersos y aparcamientos al aire libre. Pero lo peor de todo es que a pesar de su buena ubicación, no está integrada en el casco urbano, y a su vez, otras dotaciones educativas como la Escuela Oficial de Idiomas o el IES Misteri d’Elx no están integradas en el planteamiento urbanístico de la universidad. El resultado es un gueto educativo desangelado y apartado de la ciudad.

Se debería haber apostado por un modelo compacto de universidad, con edificios de alta densidad de cara a la avenida mediante plazas o jardines; con aparcamientos subterráneos, dotaciones deportivas, otro tipo de instalaciones educativas integradas en el espacio universitario y cosas como museos, hoteles, centros sociales, etc., para atraer a la ciudad a este espacio propiciando un dialogo casco urbano-universidad, algo así como una “ciudad de la educación y la cultura”.

Parece ser que lo de menos fue el urbanismo y la disposición de los edificios a la hora de su construcción, y ahora ya es demasiado tarde para remediarlo.